Guía de compra: Camas y colchones | Homy.cl

Las 5 cosas que deberías saber antes de comprar una cama

¿Por fin te fuiste a vivir solo? ¿O ya llegó el momento de renovar tu cama? Posibilidades hay miles, por eso en Homy te queremos ayudar a que elijas la mejor, la que se adapte a tu estilo y a tus necesidades. Y es que ese momento en que entras a la casa y te puedes tirar en la cama, también es nuestro favorito.

1. Primero lo primero: ¿qué hay que saber antes de empezar a vitrinear?

Lo primero que deberías hacer antes de comprar una cama, es medir bien el espacio. No importa si siempre has soñado con tener una cama King o Super King, primero deberías medir la pieza y ver qué tamaño funciona mejor. En general, una cama debería tener entre 30 y 60 centímetros libres alrededor para poder circular libremente.

Una buena idea es marcar en el suelo, usando masking tape, el tamaño de la cama, así es más fácil visualizarlo. No olvides tener en cuenta los veladores, si es que tienes o quieres instalar (si no tienes suficiente espacio, te recomendamos unas simples repisas flotantes).

Medidas alrededor de la cama

Otro punto importante es medir bien las puertas, pasillos, ascensores y cualquier lugar por donde tenga que pasar la cama, para asegurarte que es posible que llegue a tu pieza (mide el alto y el ancho). No queremos que se quede atrapada en la caja de la escalera (créenos, es posible).

cama con base dividida

Por lo mismo, te contamos que lo más práctico, si quieres una cama grande, es elegir una de base dividida. Estas bases son más fáciles de mover, y pueden entrar por espacios más pequeños.

¿Otras medidas importantes? ¡La altura! Fíjate bien en la altura de la cama que quieres, sobre todo en el caso del box spring. Algunos son altos y puede ser difícil sentarse, sobre todo para personas mayores o muy bajitas. Y también recuerda que un colchón debería tener por lo menos 10 centímetros más de largo que la altura de la persona que lo va a usar.

2. Quiero una cama, pero hay tantas opciones. ¿Cuál es cuál?

Sabemos que cada día hay más opciones, por eso acá te contamos sus diferencias.

Camas con estructura

Camas con estructura

Estas camas son las que cuentan con una estructura, generalmente de madera, donde se pone un colchón (como las clásicas que uno tenía cuando chico). En Homy tenemos la mejor variedad de este tipo de camas, y son perfectas para los amantes del diseño: hay muchos modelos, que se pueden adaptar a tu estilo. Además, son muy fáciles de mover (perfectas para espacios pequeños), porque se pueden desarmar. Otra ventaja es que cuentan con espacio bajo la cama, por lo que es más fácil limpiar y también sirve como almacenamiento extra.

Si las camas con estructura son tu elección, preocúpate de elegir un buen colchón, para lograr el descanso perfecto. En la pregunta número 3 podrás aprender todo lo que necesitas saber sobre este tema, para tomar la mejor decisión.






Box spring

Estas camas están compuestas por una base y un colchón. La base está hecha con madera y resortes (que pueden ser suaves o firmes), y recubierta con un acabado acolchado. Todo esto permite que se adapte mejor al cuerpo y al movimiento.

Cama Americana

Tal como en el caso del box spring, esta cama está compuesta por una base y un colchón. La diferencia es que, en el caso de las camas americanas, la base es rígida y no tiene resortes; es casi como un gran cajón. Al ser una superficie más dura, están más recomendadas para personas que sufren de dolor de espalda.

Cama Europea

Esta cama es muy parecida a la americana, pero tiene patas, que le dan mayor altura. Además de tener ese toque de diseño, las patas permiten limpiar más fácilmente la parte que está bajo el colchón. Ideal para los más alérgicos al polvo.

Base dividida

Este concepto se refiere a cualquier cama (box spring, americana o europea), que tenga una base dividida en dos partes. Este modelo es ideal para quienes necesitan una cama para un espacio pequeño, porque es mucho más fácil de mover.

Tipos de camas

Cama multifuncional

Son todas las camas que cumplen más de una función y que son perfectas para espacios pequeños, o para piezas de invitados. ¿Algunos ejemplos? Una cama abatible que se transforma en escritorio, una cama cuya base es un gran cajón para guardar todo lo que se te ocurra, o una cama de 1 plaza que, en un simple movimiento, se transforma en una cómoda cama de 2 plazas.



Camas multifuncionales

3. Y ahora hablemos de colchones, ¿sabes cuál necesitas?

Cuando llega el momento de elegir un colchón, hay algo que tienes que tener claro: el colchón se tiene que adaptar a ti, no tú al colchón. Parece simple, pero es realmente clave.


Posturas de la espalda

Eso quiere decir que el colchón debería mantener siempre la curvatura natural de tu espalda, no forzarla demasiado ni hacer que quedes hundido en el colchón. Una forma de probarlo es acostarte de espalda en el colchón, y meter la mano en el hueco que queda entre la parte curva de la columna y el colchón. Si queda un espacio grande, el colchón que estás probando es demasiado duro para ti; si no puedes siquiera meter la mano por ese hueco, es demasiado blando.

Además, al comprar un colchón, este debería ser entre 10 y 15 centímetros más largo que la altura de la persona que lo va a usar. Por lo mismo, ten en cuenta que en el mercado podrás encontrar colchones de dos largos estándar: 190 y 200 cms (perfecto para los más altos).


Con eso en mente, acá les dejamos los tipos de colchones que pueden encontrar:

Espuma

Estos son los más simples y clásicos, pero gracias a los avances de la tecnología son cada día más cómodos. Para asegurar una mayor durabilidad y calidad, fíjate que la espuma sea de alta densidad. Con el tiempo van perdiendo firmeza, así es que son más recomendados para camas de poco uso.

Resortes

La estructura de estos colchones está compuesta por resortes, lo que le permite volver a su posición inicial después de ser usado. Es uno de los favoritos de todos, porque al tener una estructura metálica, duran mucho. Dentro de los colchones de resorte, existen los continuos y los individuales; los segundos son perfectos para las parejas: si uno se mueve, el otro se mantiene en su lugar, sin transmitir el movimiento al resto del colchón.

Viscoelásticos

Estos colchones están hechos con una espuma con burbujas, de un material gelatinoso, que tiene cápsulas de aire. Son conocidos como "con memoria", porque recuerdan la forma del cuerpo al acostarse, adaptándose de forma ergonómica a cada persona.

Aunque existe otro tipo de colchones, como los de agua, los que revisamos recién son los más comunes. ¿Algunos consejos? Si sufres constantemente de dolores de espalda, es mejor que elijas uno medio a firme, ya que le entrega mayor soporte a la espalda baja.

También es importante que tengas en cuenta que un colchón es una inversión, que te durará por muchos años, por eso es importante elegir uno de buena calidad. En Homy nos hemos preocupado de eso y tenemos sólo colchones de las mejores marcas: Rosen, Cic, Mantahue, Drimkip y Homy.



3a. Dinos en qué posición duermes, y te diremos cuál es el colchón perfecto para ti.

¡Así es! La posición que tienes al dormir es clave para tomar una buena decisión.

  • De espalda: si esta es tu posición, necesitas un colchón más firme, que te ayude a mantener el equilibrio de la curvatura cervical.
  • De lado: esta es la posición más recomendada para lograr un buen descanso. Aquí necesitas un colchón de firmeza media, para que se pueda adaptar a las curvas del cuerpo. Deberías usar siempre una almohada para cubrir el espacio entre el cuello y el hombro.
  • Boca abajo: aunque esta posición no es muy recomendada, deberías usar un colchón de firmeza media, para que se adapte a las formas del cuerpo.
En qué posición duermes
Dormir en pareja

3b. ¿Solo o en pareja? Otro punto clave para la elección.

Y por supuesto, también es importante saber si duermes solo o acompañado. Si duermes solo, la decisión es mucho más fácil, pero si duermes acompañado, tienes que considerar las necesidades de los dos. Además, lo ideal es tener un colchón de resortes independientes, así, cuando uno se mueva, el otro ni siquiera se va a dar cuenta.

4. ¿Cómo saber si ya llegó el momento de cambiar tu colchón?

Todos hemos tenido un colchón regalón, ese que nos acompañó en nuestra infancia y adolescencia, o el primero que compraste cuando te fuiste a vivir solo. Pero, aunque duela, los colchones tienen una vida útil, y hay que respetarla (por amor a tu espalda). En promedio, un buen colchón dura 10 años. De todas maneras, si despiertas cansado y con dolor de espalda después de haber dormido la noche entera, tal vez es momento de empezar a vitrinear. Otra señal de alerta es si es que tu colchón tiene formas curiosas? ¿Un desnivel al medio? ¿Tu cuerpo marcado, aunque no estés acostado? Piénsalo, el buen descanso podría estar a un colchón de distancia.

Además, para prolongar la vida útil de tu colchón, recuerda siempre seguir las instrucciones del fabricante. Hay algunos que se tienen que dar vuelta cada cierto tiempo, y otros en los que no es necesario hacer nada. Cuídalo como se merece ¡y te durará mucho más!

5. ¿El último paso para tener la cama perfecta? ¡Organízate con tiempo!

Compraste una cama, y la quieres lo antes posible, lo sabemos, pero para poder entregarte el mejor servicio, necesitamos un poco de tiempo. Aquí podrás ver nuestros métodos de envío y los tiempos de entrega. Además, te recordamos que ahora puedes elegir la opción de despacho programado, que te permitirá elegir exactamente qué día quieres recibir tu cama (de lunes a sábado). ¡Prográmate con tiempo! Nosotros tampoco queremos que tengas que desempolvar ese antiguo saco de dormir...

Ahora que ya estás listo ¿has pensado en la ropa de cama? ¿Y en la almohada? En Homy tenemos las mejores ideas para que conviertas tu pieza en tu espacio soñado.