Guía de compra: Sofás | Homy.cl

Las 9 cosas que tienes que saber antes de comprar un sofá

Elegir un sofá es un paso muy importante, porque no sólo es un mueble funcional, también es muy decorativo. Ocupa gran parte del living o la sala de estar y, sin lugar a dudas, es uno de los protagonistas cuando queremos quedarnos en casa. Para ver una película, leer un libro, invitar amigos, y hasta para recibir a visitas ocasionales, el sofá siempre está ahí? Y como en Homy queremos que elijas uno que sea perfecto para ti, recopilamos todo lo que debes saber antes de dar este gran paso.

1. Partamos por lo básico, ¿sabes la diferencia entre un sofá y un sillón?

La respuesta a esta pregunta es muy simple: el tamaño. Un sillón es aquel donde sólo se puede sentar una persona, es decir, es de un cuerpo. Un sofá, en cambio, puede ser de dos, tres o más cuerpos, y por lo tanto permite que más gente se siente al mismo tiempo. Así de simple, primera lección aprendida.

2. ¡Huincha y papel en mano! Llegó la hora de tomar medidas.

Como siempre les decimos, antes de comprar es necesario medir, medir y medir. Sólo así podrás ahorrarte varios dolores de cabeza...

En primer lugar, debes conocer bien el lugar donde vas a poner el sofá, para saber de qué medidas lo necesitas. Un buen ejercicio que puedes hacer es marcar en el suelo con masking tape la forma que debería tener tu sofá, para imaginar cómo se verá en el espacio. Una medida que puedes tener en cuenta para facilitar la decisión, es la siguiente: mide la pared en que pondrás el sofá y réstale 90 cms, esa es la medida máxima que debe tener tu sofá. Así, te asegurarás que no quede muy apretado y que puedas poner mesitas de apoyo, una lámpara de pie o una planta grande, de esas que están tan de moda.

En segundo lugar, fíjate que el sofá pase por todos los lugares que tiene que pasar antes de llegar a su destino final: desde el ascensor o la caja de la escalera si vives en edificio, hasta la puerta de entrada de tu casa, los pasillos y todos esos obstáculos que casi nadie ve hasta que está con el sofá en la mano. Para eso, es necesario medir el ancho y el alto del sofá y ver si es que pasa por esos espacios.

3. Ahora que ya aclaramos lo principal, vamos un paso más allá. ¿Qué tipos de sofás existen?

Sofá tradicional:

Como su nombre lo indica, el sofá tradicional es el más típico. Puede ser de distintos estilos, según su diseño, y de 2, 3 o hasta 4 cuerpos (eso determina cuánta gente cabe sentada).

Sofá modular o seccional:

Los sofás modulares o seccionales, son todos los que se componen de varias partes o "módulos", de ahí viene su nombre. Por lo tanto, son más flexibles y se pueden adaptar fácilmente a distintos espacios.

Sofá en L:

Son aquellos que, vistos desde arriba, parecen formar una letra L; o sea, tienen la forma de un sofá tradicional, pero además cuentan con un añadido (que puede ser fijo o modular, y que puede ir a la derecha o a la izquierda) que sirve para apoyar los pies, convirtiendo uno de los cuerpos del sofá casi en una cama. Es el sofá soñado para una salita, porque permite relajarse completamente.

Sofá cama:

Este sofá esconde un gran secreto en su interior? un colchón que permite que se transforme en una cama completamente funcional. Por fuera parece un sofá normal, pero por dentro es la cama perfecta para recibir invitados o para aprovechar tu departamento de un ambiente al máximo.

Futones:

El futón es muy parecido al sofá cama, pero no esconde tanto su función de cama. De origen japonés, los más clásicos son casi como un colchón doblado, que sirve para sentarse, y que, al extenderlo, se transforma en una cama. Los actuales, tienen un poco más de diseño, pero siguen la misma lógica: un colchón con doble función, ideal para espacios pequeños.

4. Es hora de descubrir cuál es el perfecto para tu espacio. Para eso, tienes que tener en cuenta tus necesidades. ¿Ya sabes cuándo y cómo lo vas a usar?

Antes de elegir tu sofá, tienes que tener claro el uso que le quieres dar, desde la frecuencia, hasta la cantidad de personas que disfrutarán de él (incluidas sus edades). Acá, algunos datos.

  • Si en tu casa hay niños, lo mejor es elegir un sofá bien funcional, que sea muy fácil de limpiar. Aquí, lo mejor son las telas como el cuero o eco cuero, que resisten perfecto las inevitables manchas.
  • Si hay personas mayores, o con algunas dificultades para moverse, tienes que tener en cuenta ante todo la comodidad. Aquí, las caderas nunca deben quedar más abajo que las rodillas, así se podrán sentar y parar fácilmente.
  • Si tienes mascotas, recuerda elegir tapices que sean más resistentes. Probablemente uno de terciopelo no aguantará los arañazos tan bien como uno de cuero; y algunas telas son casi como un imán de pelos. Estudia todos los modelos disponibles y ojo con los tapices.

Y como ya les decíamos, también influye mucho el uso que le quieres dar.

  • Si eres fanático del diseño, y en realidad el sofá estará en el living sólo para recibir visitas ocasionales, entonces puedes privilegiar este punto y jugártela por un modelo ultra design, dejando la comodidad como algo secundario. Aunque con nuestros modelos, diseño y comodidad no son incompatibles.
  • Si por otro lado estás buscando un sofá para hacer maratones de películas, echarte a disfrutar de un buen libro, dormir siesta o simplemente relajarte, la comodidad es clave. Prueba todos los sofás antes de elegir el perfecto para ti, porque claramente lo usarás muchas horas.

Por último, también hay que tener en cuenta un par de puntos relacionados con la salud.

  • Si sufres de alergias, tienes que fijarte muy bien en el tapiz y en el relleno, y asegurarte que ninguno de los dos pueda causarte un ataque de estornudos apenas te sientes. Además, si eres alérgico al polvo, trata de elegir telas que sean fáciles de limpiar, para mantener el sofá libre de polvo.
  • Si tu problema es el dolor de espalda, entonces la comodidad es clave. Prueba los sofás antes de comprar y recuerda que para ti la funcionalidad debe ser lo más importante. Ojo con la pregunta sobre ergonomía más abajo, puede ser muy útil.

5. ¿Cómo saber si el sofá va a ser cómodo? ¡Ojo con la ergonomía!

Si la comodidad es todo para ti, entonces no puedes dejar pasar estos datos para elegir el sofá perfecto.

1. Al sentarse, las caderas nunca deben quedar más abajo que las rodillas, así te podrás sentar y parar fácilmente. Si las caderas quedan más abajo, esta maniobra simple se puede transformar en algo muy difícil.

2. Al apoyar la espalda contra el respaldo del sofá, debes poder apoyar los pies en el suelo, y las piernas deben quedar flectadas en un ángulo de 90º.

3. Debes poder apoyar el brazo en el apoyabrazos cómodamente, y este debería quedar a la altura del codo.

4. Un respaldo cómodo tiene, como mínimo, 85 a 90 centímetros de altura desde la base, para poder apoyarse sin hacer contorsiones.

6. Y la belleza exterior no es todo, ¡recuerda fijarte en el relleno!

Puede que el relleno no sea lo primero en lo que piensas al empezar a buscar sofás, pero es una parte muy importante.

En la actualidad, la mayoría de los sofás tienen relleno de espuma, que gracias a las nuevas tecnologías es muy eficiente. Lo importante es que sea espuma de alta densidad, para asegurar su comodidad y durabilidad.

También hay algunos sofás de plumas, y aunque es una opción más natural, pierden la forma más fácilmente que los de espuma.

7. ¿Vives en un departamento pequeño? ¡No desesperes! Con estos consejos aprovecharás tu espacio al máximo.

Sobre todo cuando los metros cuadrados son un bien muy preciado, es necesario planificar bien el espacio. Mide el lugar donde quieres poner el sofá y piensa cómo lo vas a distribuir, para asegurarte que lo estás aprovechando al máximo. Recuerda dejar espacios para la circulación y no llenar todo el espacio.

Otro punto importante es el color: en general los sofás claros ayudan a generar una sensación de amplitud. Por eso, también es mejor mantenerse alejado de los estampados muy llamativos? Mejor guardar el color para los accesorios.

Elige un sofá con patas delgadas que lo levanten del suelo y así lo hagan más ligero visualmente. También sirve elegir uno de respaldo más bajo, para que dé la sensación de mayor altura.

Por último, recuerda que es mejor tener un solo sofá, del tamaño perfecto, que llenar tu living o salita de muebles pequeños y apretados, que harán que el espacio se sienta más pesado y lleno de cosas. En los espacios pequeños, simplicidad y funcionalidad ante todo.

8. ¿Cómo elegir el color? Y otros tips...

Una de las grandes preguntas al comprar el sofá, es el tema del color. Y aunque finalmente es una cuestión de gustos, hay algo claro: lo más fácil es elegir un sofá de un color neutro, que lo convertirá rápidamente en una pieza atemporal, que puede cambiar de acuerdo a los accesorios que le pongas para adaptarse a las tendencias.

Los de colores claros son ideales para darle más luz a un lugar, pero se ensucian más rápido. Por eso, si estás buscando un sofá que se usará mucho, como en una salita de una casa con niños, por ejemplo, lo ideal es elegir uno más oscuro. Para darle más vida puedes agregar accesorios con estampados o colores vibrantes.

Los estampados son un tema más difícil. Las rayas verticales estilizan un sofá, pero los estampados muy grandes o vistosos, como las flores, necesitan de un espacio más grande para no saturar el ambiente. Si te gustan mucho los estampados, y tu casa es pequeña, elige motivos más sutiles y en colores no tan contrastantes.

Otro tip interesante es sobre los cojines: los sofás con muchos cojines pequeños tendrán un look más acogedor, pero son más difíciles de mantener. En cambio, los que no tienen cojines, o que solo cuentan con dos grandes rectangulares en el respaldo, son perfectos para un look minimalista. Al final, todo está en el estilo que quieres lograr.

9. Por último, ¡personaliza tu sofá! Y recuerda que, al decorar, los accesorios y complementos marcan la diferencia.

Si ya elegiste el sofá perfecto, ¡es hora de decorar! Los cojines son el mejor aliado para cambiarle el look. Puedes elegir cojines más cálidos para los meses de frío y otros más coloridos y alegres para el verano, o ir jugando con las distintas tendencias. En colores neutros y estampados geométricos si lo tuyo es el look nórdico, o full color, texturas y estampados si te encanta el boho. Sólo tienes que atreverte a combinar y jugar.

Las mantas también son perfectas, sobre todo durante el invierno. Puedes elegir en colores lisos o con diseños, y se convertirán en el accesorio más usado.

No te olvides que algunos sofás cuentan con fundas que cumplen una doble función: sirven para proteger el tapiz (ideal en casas con niños o mascotas) y también para lograr un gran cambio de look casi al instante. En Homy tenemos uno que es perfecto para este fin.

¿Ya estás listo para disfrutar de tu nuevo sofá?