Cuando pensamos en calefaccionar el agua de nuestros hogares, debemos considerar qué vamos a utilizar.
Y de acuerdo a esto, podremos escoger entre un Calefón (a gas) o un Termo (a gas o eléctrico), ambas alternativas con características muy particulares y distintas entre sí. Para ayudarte en esta tarea, te entregamos toda la información que requieres para escoger la mejor alternativa y forma de encendido de acuerdo a las necesidades de tu hogar.
Cuando hablamos de elegir y comprar el calefón apropiado para el hogar estamos frente a dudas e inquietudes, que surgen de acuerdo a las necesidades de quienes desean renovar u obtener por primera vez un calefón. Por ello, a través de esta guía queremos resolver todas las inquietudes que pueden surgir en tu decisión, donde muchas veces la inversión es alta pensando en la calidad y en el ahorro de energía.
El calefón es un artefacto capaz de calentar el agua en forma prácticamente instantánea. Una vez encendido el piloto, basta con abrir la llave del agua caliente para que el proceso se inicie. Mediante la combustión de gas, se calientan los serpentines por donde circula el agua, que luego se distribuye en la red en el mismo momento de su consumo.
A la hora de pensar en un calefón se deben considerar importantes aspectos como el tipo de gas, el litraje según la necesidad de agua y el tipo de encendido. Por eso mismo, a la hora de elegir el tuyo, trata de responder las siguientes preguntas para resolver tus inquietudes y realices la mejor compra:
Comienza verificando el tipo de gas a utilizar, así podrás elegir un calefón adecuado a las conexiones que tienes en tu hogar. Gas licuado o gas natural.
Define la eficiencia que debe tener el calefón considerando cuántos litros de agua debes calentar. Para eso mide la cantidad de llaves que deben entregar agua caliente en forma simultánea, así podrás definir el litraje requerido. Por ejemplo, si existen 2 baños ¿cuántas personas de tu familia se duchan en la mañana a la misma hora?
Debes decidir la forma en que se activará el encendido de tu calefón, esto dependerá de la comodidad y el ahorro de gas que quieres conseguir. Cabe señalar que aún existe el encendido manual con fósforos, sin embargo, la tendencia son las sgtes:
Los termos poseen un depósito conectado a la red de agua de la vivienda que lo mantiene permanentemente lleno de agua, el cual puede ser calentado mediante gas o electricidad dependiendo del tipo de termo. A medida que se utiliza el agua caliente del depósito, se va recargando y se produce su calentamiento en forma automática gracias a un termostato.
Entre los componentes de un termo se distinguen: El depósito, comúnmente de acero inoxidable o hierro; el quemador de gas (en caso de funcionar mediante esta energía) ubicado en la parte inferior del receptáculo; los conductos de entrada de agua fría y salida de agua caliente; el termostato que regula la temperatura del agua según se programe; el ánodo o barra de magnesio, ubicado en el interior del artefacto para proteger las paredes del tanque de la corrosión del agua.
Dentro de la línea doméstica, los más pequeños suelen ser de 30 litros y los más grandes, desde 150 hasta 200 litros. Mientras que para otro tipo de uso se necesitan los industriales, que abarcan aproximadamente desde los 250 litros en adelante.
Existen los termos eléctricos, que son aquellos de uso más común y están los termos a gas, que se utilizan particularmente para empresas.
Te invitamos a ahorrar energía con los calefones más eficientes y seguros, los cuales cuentan con las mejores tecnologías: electrónicas, automáticas, ionizadas, etc. con los más innovadores sistemas que ofrecen máxima seguridad, comodidad y ahorro energético. Por esto mismo, a la hora de elegir un calefón no dudes en Sodimac.com, ya que tenemos las opciones más convenientes para el hogar.
Los calefones que ayudan a ahorrar son los ionizados eficientes ya que no tienen una llama piloto con fuego constante, por lo que se encienden cada vez que se abre el agua caliente. Además existen algunos modelos que mantienen una temperatura programada sin variaciones según el caudal de agua.