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10 consejos para preparar tu auto para el invierno

En invierno, la nieve, la neblina y la lluvia helada representan un importante desafío a la hora de conducir, pues tienes menos visibilidad, la superficie es más lisa, la tracción de los neumáticos es menor y el motor requiere ciertos cuidados para funcionar correctamente.

Ahora bien, ¿quieres mantener tu vehículo de la manera adecuada para enfrentar estas condiciones? ¡Aplica estos sencillos consejos y no tendrás mayores problemas!

1. Coloca una caja de "suministros de invierno" en tu auto

Esta caja puede ser tu salvavidas en caso de que tengas una avería mecánica, un pinchazo e incluso un accidente. Piensa en equiparla, por lo menos, con las siguientes herramientas:

  • Linterna: para iluminar en caso de desperfectos o averías en entornos con poca visibilidad debido a las inclemencias del tiempo.

  • Botiquín de primeros auxilios: imprescindible para poder atender eventualidades que comprometan la integridad física. Lo ideal es que contenga parches curitas, guantes desechables, vendas, tijeras pequeñas, alcohol, yodo, entre otros elementos de primeros auxilios.

  • Radio portátil: si por algún motivo tu vehículo debe estar estacionado debido a desperfectos técnicos, estos elementos te ayudarán a mantener el calor.

  • Mantas y ropa de invierno: te puede ser útil para obtener información en situaciones de emergencia relacionadas con el estado del clima.

  • Cargador de pilas: en caso de quedarse sin energía para la linterna o la radio portátil, este instrumento soluciona de manera rápida este problema.

  • Cadena de nieve: el sur de Chile contiene escenarios climáticos que incluyen nieve, lo que puede causarte más de un dolor de cabeza. Con este utensilio, puedes facilitar el movimiento de las ruedas y evitar que el auto se inmovilice.

  • Agua embotellada y alimento no perecible: te permiten hidratarte y alimentarte en caso de que tengas que estar detenido por mucho tiempo.

2. Revisa los niveles de refrigerante/anticongelante en el depósito ubicado al lado del motor

Este líquido es un compuesto químico que integra etilenglicol, el cual permite regular la temperatura en un campo de acción que contempla entre los -30ºC y 140ºC. Así, garantiza que el motor funcione de manera correcta.

Mantener los niveles adecuados y la calidad de este líquido es fundamental para que el motor no se congele cuando es expuesto a temperaturas bajo cero. Revísalo de forma periódica con el motor en frío para evitar quemaduras producto de la presión.

3. Comprueba la presión y estado de los neumáticos

Las llantas en perfecto estado son imprescindibles para reducir el riesgo de accidente en carreteras resbaladizas. Calibra el aire de los neumáticos y verifica los indicadores de desgaste de la banda de rodadura; si la encuentras muy gastada es recomendable que cambies las llantas por unas nuevas. Si vives en una zona en la que el invierno es fuerte, tal vez debas considerar usar neumáticos de invierno.

4. Usa líquido limpiaparabrisas para estaciones frías

En algunas regiones de Chile se presentan temperaturas bajo cero. En estas condiciones, el fluido del limpiaparabrisas tradicional no es efectivo, pues se congela rápidamente al entrar en contacto con el vidrio. Cámbialo por uno que contenga tensioactivos orgánicos, metanol o tecnología hidrofóbica, elementos que reducen la posibilidad de congelamiento. ¿Cómo hacerlo? Espera que el auto se encuentre frío, localiza el depósito debajo del capó y vierte el líquido con ayuda de un embudo, si es necesario.

5. Utiliza el aceite adecuado

Los aceites se clasifican en función de su nivel de viscosidad, atendiendo a la categorización de la SAE americana (Society of Automotive Engineers: 0W, 5W, 10W, 15W, 20, 25, 30, 40, 50 y 60). Aquellos que van acompañados de una W, indican menor viscosidad y son los ideales en clima frío.

Sin embargo, en la actualidad la mayoría de los aceites son de viscosidades multigrado, los cuales sirven para todas las estaciones del año, lo que hace necesario su cambio sólo en función de los kilómetros recorridos y no a la alteración de las condiciones climáticas.

6. Batería y mantenimiento de bornes

Los bornes son los contactos metálicos que se utilizan para distribuir la energía producida por la batería hacia los dispositivos del auto que necesitan de ella. Se encuentran a simple vista en la parte superior de la caja.

En invierno, la batería se exige más. Si aún tiene vida útil no tienes que cambiarla, pero sí debes asegurarte de que los bornes estén bien y, para evitar que se cree sulfato, es recomendable que los untes con grasa o vaselina.

Nunca olvides los cables para hacer puente y/o un arrancador de emergencia, porque en invierno las baterías se descargan más fácil.

7. Revisa los frenos

Una de las causas más comunes de accidentes de tránsito es el mal estado de los frenos. Comprueba que todo el sistema esté en perfectas condiciones, el líquido a buen nivel y sin riesgo de congelación.

8. Revisa el sistema de calefacción

Verifica que se encuentre limpio y sin anomalías en su funcionamiento ya que este elemento es clave para mantener un clima agradable dentro del habitáculo en caso de temperaturas extremas.

9. Conduce con precaución

Arranca suavemente para mantener el control del auto y no forzar el motor demasiado (en invierno le puede costar arrancar). Mantén la distancia, hazte visible siempre con las luces encendidas, conduce a baja velocidad, evita las reacciones bruscas y los frenos bruscos.

10. Gata hidráulica y reparador de pinchazos

Lleva siempre en la maleta una gata hidráulica de calidad y una llanta de repuesto (en buenas condiciones). Además, es conveniente que incluyas un reparador de pinchazos que te permita repararlos rápidamente y sin cambiar el neumático, pues en condiciones de clima extremo este proceso puede ser demoledor.


A pesar de algunas condiciones desfavorables, el invierno no debe ser una barrera para disfrutar de una conducción confiable. ¡No descuides estos elementos y viaja de forma cómoda y segura a dónde quieras!