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La categoría de Estuco Exterior es un pilar fundamental en la construcción y remodelación de fachadas, ofreciendo la primera línea de defensa y el acabado estético de los muros. El estuco, una mezcla especializada de áridos, cemento y aditivos, es crucial para revestir superficies de ladrillo, bloques de hormigón y muros rugosos, proporcionando la base nivelada y lisa necesaria para recibir la pintura o el revestimiento final. La selección de un estuco diseñado específicamente para exteriores es vital, ya que estos productos están formulados con propiedades superiores de hidrofugado y baja permeabilidad que protegen la estructura de la humedad, la lluvia y los efectos del clima.
El éxito de cualquier proyecto de obra gruesa depende de la elección correcta del mortero de estuco, que debe cumplir con rigurosos estándares de resistencia. En el mercado, se encuentran estucos exteriores predosificados en sacos de 25 kg, que simplifican enormemente la preparación, ya que solo requieren la adición de agua. Estos productos de alta calidad no solo buscan nivelar y alisar, sino también actuar como una barrera eficiente contra el agua, previniendo así la aparición de fisuras y el deterioro prematuro de la fachada.
Existen diversas variedades dentro de la gama de Estuco Exterior, adaptándose a distintas necesidades de aplicación y terminación. Se pueden encontrar estucos de carga, que se usan para corregir desaplomes y lograr el espesor inicial (típicamente entre 10 mm y 15 mm por capa), y estucos de terminación, que tienen una granulometría más fina para obtener acabados más estéticos y de alta calidad. Además, algunas formulaciones incorporan fibras y aditivos anti-cracking que minimizan el riesgo de fisuración plástica durante el fraguado, aumentando la durabilidad de la fachada a largo plazo.
La aplicación del estuco en exteriores requiere de un proceso riguroso para garantizar su rendimiento. Tras la preparación adecuada del sustrato (asegurando rugosidad y limpieza), se procede a la aplicación manual o proyectada en capas, sin exceder los límites de espesor recomendados por el fabricante. Es imperativo el proceso de curado del estuco, que implica humedecer la superficie durante varios días después de la aplicación. Este paso asegura la correcta hidratación del cemento y maximiza la resistencia y las propiedades hidrófugas del estuco, cumpliendo con normas técnicas chilenas como la NCh 2256.
Al buscar soluciones para revestir y proteger las fachadas, la categoría de Estuco Exterior ofrece morteros modificados listos para usar, ideales para ladrillos, bloques y hormigón. Ya sea que se requiera un estuco normal para generar la capa de carga, o un estuco elastomerico con mayor flexibilidad para puntear fisuras, estos productos aseguran una base resistente, uniforme y preparada para soportar las inclemencias del tiempo, garantizando que el acabado final de pintura o textura luzca impecable y perdure por años.